La crónica del hombre que pedaleó 30.000 kilómetros para ser libre… y terminó descubriendo la verdadera libertad dentro de una celda.
17 países. El viento en la cara.
El mundo entero como hogar.
La libertad en su forma más pura.
Acusaciones falsas. Rejas.
Un país extranjero.
Donde descubrió la libertad real.
"Y fue en el lugar más oscuro— Juan Martín Pérez Tobón · Libertad en Jaque
donde entendió que la libertad nunca estuvo afuera."
A los 20 años, Juan Martín eligió una bicicleta sobre cualquier comodidad. Cruzó fronteras, durmió bajo estrellas, pedaleó dos continentes. Después de 30.000 kilómetros y 17 países, creía conocer la libertad mejor que nadie. O eso pensaba.
Una acusación falsa. Una celda en Argentina. Las mismas manos que habían empuñado el manillar por dos continentes, esposadas. El hombre más libre del mundo, preso en un país extranjero. Junto a él: Jorge "Noala", su amigo cicloviajero mexicano.
En la celda encontraron un tablero de ajedrez improvisado. Y descubrieron que la mente podía moverse libre aunque el cuerpo no lo estuviera. Cada partida, cada respiro con intención, cada momento de silencio elegido se convirtió en una práctica. La misma que Tincho enseña hoy.
"Libertad en Jaque no es el final de la partida.
Es el momento en que realmente empieza."
Estoy en un avión rumbo a México y me voy devorando tu libro. Se me han caído algunas lágrimas. Tu historia me interpela muchísimo y puedo empatizar con vos, en lo horrible que tuviste que pasar.
Me lo comí en dos días. Muy interesante y sorprendido con la calidad narrativa y cómo transmitís al lector las situaciones y sentimientos en todo momento.
La forma como lo redactas hace que se sienta como si fuera el lector quien estuviera viviendo esa tragedia. Eres muy buen escritor.
He leído tu libro, tantas emociones. Cuánto lo siento todo lo que viviste. Sufrí y en ocasiones también lloré en mi silencio junto a mi imaginación.
El libro está una nota. Muy digerible. Muy emotivo. Ha sido rarísimo como todo pasa tan rápido, pero cada día era una eternidad para nosotros que estábamos del otro lado.
Un lenguaje bastante cotidiano así que se siente muy familiar. Como charlando con el guión, me parecía estar escuchándote cuando me estabas contando la historia.
Una historia que se lee en horas. Que se recuerda para siempre.
La experiencia completa. Tener en tus manos la historia de manos que estuvieron esposadas. Hay algo profundo en eso.
Disponible en todos tus dispositivos. Empieza a leerlo en el próximo vuelo, en el metro, o esta noche mismo.